El titulo de esta entrada, mas que "Los taxis y yo", tendria que ser "Los taxistas y yo", pero bueno, c'est la vie. Ya descubri un patron universal, que se repite en el 90% de los casos, cuando subo a un taxi (soy de tomarme muchos taxis, a veces por necesidad, otras por vagancia, otras por estado de ebriedad). Subo, saludo, menciono el destino, y empieza la conversacion superficial de siempre. Temas que se tocan si o si, en este preciso orden:
- mi nacionalidad
- lo bien que hablo español
- su odio hacia los supermercados chinos.
Hay cada personaje manejando taxis aca, hasta ahora, pude identificar los siguientes:
- El tachero de profesion, pero honesto: este es el que tiene pinta zaparrastrosa, una panza generosa, vos carrasposa por el pucho, pero no te vueltea y te lleva a destino.
- El tachero transfuga: pinta zaparrastrosa tambien, ya sobrepasando la obesidad, todo sucio, con el taxi hecho bosta. Siempre hablan de lo bien que ganan y lo grossos que son. Si te ve inseguro te vueltea a mas no poder.
- El tachero extranjero: generalmente son bolivianos o peruanos, no se manejan muy bien con las calles, les tiras un destino y muchas veces estan con la guia en una mano y la palanca de cambios en la otra.
- El tachero "new generation": se visten de camisa y pantalon de vestir, van con musica "lounge" o del estilo. No hablan, solo saludan cuando uno sube y cuando baja. Te llevan a destino y a otra cosa. Mis preferidos cuando estoy teniendo un mal dia.
1 comentario:
Deberías retomar esto. Porque sino me aburre la internet.
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